Aprender es solo el primer paso: así funciona el nuevo asistente de IA de Hábilon
13 octubre, 2026 Elearning

Aprender es solo el primer paso: así funciona el nuevo asistente de IA de Hábilon

Todas las UMAs del catálogo de Hábilon incorporan una nueva actividad práctica guiada por Inteligencia Artificial para entrenar cada competencia a partir de situaciones adaptadas a la realidad de cada persona

Aprender es solo el primer paso: así funciona el nuevo asistente de IA de Hábilon

Por Hábilon Elearning

Completar una formación no significa necesariamente ser capaz de aplicar lo aprendido. Podemos comprender un concepto, superar una evaluación e incluso recordar sus ideas principales y, aun así, encontrarnos con dificultades cuando llega el momento de trasladarlo a una situación profesional real.

La conocida pirámide del aprendizaje pone el foco precisamente en esta diferencia entre recibir información y participar activamente en el aprendizaje. Según este modelo, retenemos alrededor del 10% de lo que leemos, mientras que cuando llevamos lo aprendido a la práctica esa retención puede alcanzar el 75 %. La diferencia es significativa y refuerza una idea que para Habilon es fundamental: aprender una competencia es solo el primer paso; también necesitamos entrenarla.

Ese es el punto de partida de una de las principales novedades que hemos incorporado al catálogo de Hábilon. Todas nuestras UMAs cuentan ahora con una actividad práctica guiada por un asistente de Inteligencia Artificial, diseñada para que el alumnado pueda aplicar la competencia que acaba de trabajar a una situación adaptada a su propia realidad personal o profesional.

No queríamos añadir simplemente una actividad más al final de la formación. Queríamos crear un espacio en el que pasar de entender qué hacer a enfrentarse a una pregunta mucho más importante: ¿cómo lo haría yo ante una situación real?

¿Por qué incorporar un asistente de IA a cada UMA?

La Inteligencia Artificial está transformando la manera en la que trabajamos, buscamos información, analizamos datos, creamos contenidos y resolvemos problemas. La formación no puede mantenerse al margen de esta evolución, pero incorporar IA al eLearning no debería consistir simplemente en añadir tecnología porque está disponible. Para Hábilon, tenía sentido hacerlo únicamente si aportaba algo que mejorase realmente la experiencia de aprendizaje.

Y encontramos ese valor en el entrenamiento.

Hasta ahora, podíamos crear contenidos, actividades y casos prácticos adaptados a una competencia concreta. Sin embargo, esos casos seguían siendo iguales para todas las personas. La IA abre una posibilidad diferente: crear una experiencia de práctica capaz de adaptarse a la situación de quien está aprendiendo y evolucionar en función de sus propias decisiones.

Por eso hemos incorporado el asistente a cada UMA. No para sustituir el contenido, la evaluación o el diseño instruccional, sino para añadir una nueva capa a la experiencia: la posibilidad de entrenar lo aprendido.

Además, esta incorporación responde a otra realidad. Si las organizaciones están integrando progresivamente la IA en sus procesos y puestos de trabajo, la formación también debe evolucionar y aprovechar las posibilidades que ofrece esta tecnología. En este caso, no se trata únicamente de aprender sobre Inteligencia Artificial, sino de utilizarla como herramienta para aprender mejor.

Un caso adaptado a cada persona, no un ejercicio genérico

Una de las principales diferencias de esta actividad está en el punto de partida. El asistente no presenta un mismo caso cerrado para todo el alumnado. Es la propia persona quien trabaja sobre una situación adaptada a su realidad personal o profesional.

Pensemos, por ejemplo, en una UMA sobre Feedback y Conversaciones Difíciles. Una persona puede utilizar el asistente para preparar una conversación pendiente con alguien de su equipo; otra, para analizar cómo abordar un desacuerdo entre departamentos; y otra, para trabajar una situación en la que necesita comunicar una decisión compleja.

La competencia es la misma. El entrenamiento no.

Esto permite acercar la formación a situaciones que realmente pueden aparecer en el día a día y obliga a la persona a analizar, decidir y construir su propia respuesta. El asistente acompaña el proceso mediante preguntas y orientaciones, pero no busca resolver el caso por ella.

Además, la actividad no se limita a una única situación. Puede repetirse tantas veces como se quiera, trabajando casos diferentes en cada ocasión. De esta forma, cada actividad se convierte en un espacio de entrenamiento al que regresar cuando aparece una nueva necesidad.

¿Cómo funciona el asistente de IA de Hábilon?

La experiencia está integrada directamente en el itinerario de cada UMA. Una vez finalizado el contenido, el alumnado encuentra la posibilidad de acceder a la actividad práctica vinculada específicamente con la competencia que acaba de trabajar.

La actividad es extra y voluntaria. No forma parte de la evaluación académica, no modifica las horas de dedicación de la formación y puede realizarse al ritmo que necesite cada persona.

Al acceder, la actividad se abre en la propia cuenta de ChatGPT del alumnado. A partir de ahí, el asistente guía el entrenamiento paso a paso: ayuda a definir la situación sobre la que se va a trabajar, plantea preguntas, invita a analizar diferentes aspectos del caso y acompaña la toma de decisiones.

No se trata, por tanto, de pedir una respuesta a la IA y aceptarla. La persona sigue siendo quien analiza el caso, toma las decisiones y construye el resultado. El papel del asistente es acompañar ese razonamiento y favorecer que lo aprendido durante la UMA se aplique con criterio propio.

La actividad cuenta además con una rúbrica orientativa, que permite valorar aspectos como la autenticidad del caso trabajado y el grado de autonomía mostrado durante el proceso. Se trata de un feedback formativo, no de una calificación académica.

El acceso puede realizarse desde una cuenta gratuita o premium de ChatGPT. Con la versión gratuita se desarrollan los cinco pasos básicos de la actividad, mientras que la versión premium permite acceder a cuatro pasos adicionales de profundización, hasta completar un total de nueve.

Una vez realizada, la conversación queda disponible en el historial de ChatGPT de la persona, de manera que pueda regresar a ella posteriormente y volver a entrenar esa competencia cuando lo necesite.

Una actividad práctica por cada UMA

Esta funcionalidad cobra especial sentido por la propia estructura del catálogo de Hábilon.

Nuestras UMAs (Unidades Mínimas de Aprendizaje) están diseñadas alrededor de competencias concretas. Por eso, no hemos incorporado una única actividad general al terminar cada curso, sino una actividad práctica específica para cada UMA.

Esto significa que un curso compuesto por diferentes UMAs ofrece también diferentes espacios de entrenamiento. Cada vez que se trabaja una nueva competencia, existe la posibilidad de llevarla a la práctica a través de su correspondiente asistente.

Así, la lógica modular que ya permite seleccionar, combinar y organizar contenidos en función de las necesidades formativas se traslada también a la práctica. Cada competencia tiene su contenido y, ahora, también su propio espacio de entrenamiento.

Al finalizar un curso, el alumnado puede disponer en su historial de diferentes actividades prácticas asociadas a las competencias que ha trabajado y regresar a ellas cuando necesite enfrentarse a una nueva situación.

Todo el catálogo de Hábilon da un paso más

Esta incorporación no afecta únicamente a determinados cursos ni está reservada a formaciones relacionadas con tecnología o Inteligencia Artificial. El asistente se incorpora a la totalidad de las UMAs del catálogo de Hábilon.

Además, su integración no requiere ningún desarrollo, configuración o gestión adicional. La actividad está incorporada al SCORM de cada UMA, forma parte del catálogo desde el primer momento y no supone un coste adicional.

Esto permite añadir una nueva dimensión a la formación sin modificar el funcionamiento habitual del itinerario: el contenido continúa desarrollándose dentro del LMS y, al finalizar cada UMA, el alumnado encuentra un espacio adicional en el que experimentar con lo aprendido y trasladarlo a su realidad.

Para Hábilon, supone una evolución natural de nuestro modelo. Durante años hemos trabajado para crear contenidos modulares orientados a la adquisición de competencias concretas. Ahora damos un paso más: no queremos que esas competencias únicamente se estudien; queremos que también puedan entrenarse.

Si llevar el conocimiento a la práctica puede elevar la retención hasta el 75 %, tenía sentido que cada competencia contase también con un espacio específico para hacerlo. La Inteligencia Artificial nos permite plantear ese entrenamiento de una forma personalizada y escalable, adaptándolo a la realidad de cada persona y permitiendo trabajar tantos casos diferentes como sean necesarios.

Porque la IA puede transformar muchos aspectos de la formación, pero para nosotros su valor no está simplemente en incorporarla. Está en utilizarla para conseguir algo mucho más importante: reducir la distancia entre lo que aprendemos y lo que somos capaces de hacer con ello.

Por Hábilon Elearning

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